ESCRIBIR UNA NOVELA
- Gustavo Palacios Pilo

- hace 6 días
- 3 min de lectura
Lo reconozco: en algún momento, como en casi todas las cosas nuevas, supuse que escribir una novela era cosa sencilla. Sin duda, más sencilla que construir una obra de teatro, por supuesto. Pero escribir una novela no es sólo echarse a hacerlo sin pausa hasta el final( aunque muchos maestros aconsejan hacerlo) sino que significa otra obra de ingeniería como montar un espectáculo teatral.
En la novela no hay actores vivos pero uno debe darle vida a personajes que sólo están en palabras y papel( o pantallas) Debe acicatear la imaginación y la percepción del lector a través de pequeños estímulos que recrean y CREAN espacios, figuras, voces y seres. Ahora bien, la novela y el teatro comparten un mismo desafío:
PODER CREER Y HACER CREER.
Ahí entra en juego la tan mentada verosimilitud del mundo ficcional. Ah, caray, lo más difícil es conseguir la coherencia de todos esos elementos por fantástica que sea la trama. Si es una trama realista, tanto más. Pero si uno ha creado mundos alternativos, debe crear también su lógica.
Eso que aparece de modo automático en la vida cotidiana se convierte en un verdadero berenjenal al momento de escribir. Un jenga. Porque donde aparece algo atractivo y coherente se cae otra parte de ese mismo constructo. Entonces llega el momento de la investigación y el sacrificio de imágenes y situaciones ( duele ¿eh?) y por cada elemento que se escribe se entra en un laberinto de búsquedas: internet, libros físicos, notas a mano, notas electrónicas, flechas, post it, resaltadores, tachaduras. Un caos bellísimo en donde algo va cobrando forma tras sucesivos cajoneos, distracciones y pausas.
Frustración y disfrute en el mismo casillero. Y la ansiedad de que una idea aparezca mientras estás entrenando en la cinta o en la calle sin tener nada en donde tomar nota( aunque hoy tenemos cientos de posibilidades) Y entonces se corre a escribirlo antes de que la idea se vaya para siempre( porque cuando se van, no vuelven...lo aseguro)

Me propuse compartir el proceso creativo de ésta novela que surgió casi como un accidente. Necesitaba una narrativa infanto-juvenil. Un público al que reencontrar con aventuras que los vuelvan a apasionar desde el arte de leer y que los "obligue" a esperar( cosa poco habitual en nuestro tiempo) al siguiente capítulo o al siguiente libro( porque me encantan las series y los relatos de largo aliento) en donde identificarse con personajes semejantes a ellos pero en un entorno "casi" imposible.
Y la idea de la novela surgió al descubrir que la saga de LA CHICA DEL CANGURO ROJO no se limitaba a la historia de Satú Oland en el tenebroso Zainán sino que formaba parte de un universo que no necesitaba ser creado: porque tenía y tengo un archivo de historias futuristas que sólo necesitaba desarrollar y conectar al modo de Star Wars o el mundo mágico de Rowling. De modo que si te suscribiste a la microweb de MARINO SANMARTINO EN EL AÑO 3050 vas a saber de que va la historia. Pero, para que lo compartamos de verdad, te iré dando adelantos sobre la misma( sin spóilers) de modo que la comunidad se construya y comencemos a esperar su publicación.
Por ahora, MARINO SANMARTINO es un nombre cacofónico y divertido que se proyecta como un personaje heroico y juvenil. Mientras voy apilando las piezas que me permiten darle veracidad al mundo de Alemdam en el siglo 30 me gusta saber que del otro lado puedo crear una expectativa. En el próximo posteo te cuento más sobre esa aventura que está naciendo.

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