REÍR Y LLORAR ...ESE ES TODO EL CUENTO

Ya sé que todos sabemos que es el Teatro. ¿Lo sabemos? No sé, no estaría tan seguro. Generalmente pensamos que el Teatro, así con mayúsculas, es un lugar muy solemne al que sólo pueden ir los “entendidos”( así , entre comillas) Tenemos la impresión de que si no lo hemos estudiado no podremos entenderlo.

Ésto¿ es así?

No. Y , a veces, sí.

Ocurre que no hay un solo Teatro. Hay TeatroS. Hay formas teatrales igual que hay géneros de series y películas. Algunas son comedias románticas, otras son historias de terror, otras son dramas policiales. Algunas están contadas de manera lineal: empiezan, se desarrollan, terminan. Otras, son fragmentadas y están contadas de modo extraño: con flashbacks, con sueños de los protagonistas, con recuerdos y con fantasmas. Una cosa es ver LOST y otra cosa es ver VELVET. Y no, iguales no son.¿Que tienen en común? Que todas cuentan una historia.

Con el teatro ó más bien con loS TeatroS ocurre lo mismo. Cuentan situaciones que forman historias. Sólo que no todos las cuentan igual.

“El teatro emerge allí donde el hombre está dispuesto a dejarse hechizar por una realidad superior( …) El teatro, al decir de Brecht( director alemán de mediados del siglo XX es un acto engendrado por reacciones e impulsos humanos por contactos entre personas, es un acto biológico y espiritual(...) Y es que el teatro, con su despliegue y su exposición, es un acto social: siempre hay por lo menos, dos. No existe como creación individual u oculta. Y así como el hombre no puede sobrevivir sin el otro la existencia misma del otro determina la magia de la representación. Porque un alguien que imagina y narra implica un otro que escucha y se ilusiona”

Algunos teatrólogos, es decir, estudiosos del fenómeno teatral, dicen que el hecho teatral es un convivio: ¿que es eso? Es un hecho de convivencia. Y es verdad. No existe un teatro para uno solo. La palabra teatro deriva de THEATRON, es decir, el lugar del anfiteatro griego donde “se puede ver”. Y esa parte es la que está llena de narración, llena de historias.¿Cómo? Con acciones, con gestos, con voces, con canciones, con música, con trajes.

Pero, vamos al comienzo: dijimos hace un rato que hay ALGUIEN QUE IMAGINA y OTRO QUE ESCUCHA. Peter Brook, director inglés, suele expresarlo de otro modo: “En un espacio vacío hay un hombre que lo cruza caminando mientras otro lo mira” Y eso, sostiene Peter, es lo único que se necesita para que exista el hecho teatral.¿Sólo eso? No, hay más, mucho más, pero es verdad, esa es “la semilla”, el germen. Cuando eso ocurre, la aventura ha comenzado y ahora viene lo más divertido: agregarle todos los aderezos que lo vuelven irresistiblemente divertido.

Introducción para que nos preguntemos: “pero yo no entiendo nada de teatro¿puedo verlo igual? “ Bueno, si llegaste a esa pregunta, me alegro mucho. Porque vamos a responderla hablando de los comienzos. A ver…¿fuiste alguna vez a un campamento y participaste en una guitarreada alrededor del fuego? Y más tarde…¿ no se puso alguien a contar historias de aparecidos o alguna anécdota divertida con palabras, gestos y ruidos ahí mismo? ¿Sí? Bueno, entonces nos vamos entendiendo. Bienvenido: aún sin telones rojos ni asientos cubiertos de terciopelo, fuiste partícipe de una función de teatro. Porque del mismo modo, mucho antes de que existiera la cultura que hoy nos rodea, los brujos ó chamanes, contaban una historia “como sí”( así entre comillas) fueran esos personajes a los que hacían referencia. Y todo…¡alrededor del fuego!


¿Escuchaste mencionar la palabra TRAGEDIA? ( seguro que sí, chiste tonto que más de uno hace cuando un amigo que siempre viste jeans se pone un traje) Palabra muy usada por algunos medios periodísticos cuando se refieren a un accidente donde hubo muertos y heridos.

Bueno, pues al final de la Tragedia Griega las cosas no salen mucho mejor.

¿Y al final de la Comedia? Ah bueno, ahí hablamos de otra cosa. Porque así como en la Tragedia vivimos al borde de la silla hasta que alguien muere ( ó todos como generalmente pasa en una tragedia) al final de la comedia, luego de reirnos durante un buen rato, finalmente, somos felices.

Por eso es que solemos ver en el frente de algunos teatros antiguos, o en algunos flyers que anuncian un taller de actuación a las dos máscaras: una que llora( la tragedia) y una que ríe( la comedia) ¿Tan simple es? Sí...bueno, creo que viene siendo simple, no?

¿O te estoy confundiendo?

Ocurre que luego de que los chamanes ó brujos contaran sus historias alrededor del fuego, les siguieron otros. Pausa.¿Sobre que contaban? Bueno, sobre el día, la noche, la vida, la muerte, los misterios, los dioses...y sí, siempre hemos buscado explicación para las cosas que nos inquietan. Y de los Dioses( que siempre tomaron formas diferentes) siguieron hablando más tarde los cantores, los narradores, los bardos, los juglares. Y que Zeus creó el mundo y que derrotó a los Titanes, y que luego la Diosa pidió la vida de ifigenia, etc, etc… el mundo de los dioses griegos es tan grande y complejo como las relaciones en una telenovela. Y fueron tan populares y tan fascinantes que esas hazañas se cantaban en procesiones en honor a Dioniso bebiendo vinos y cantando vestidos con cueros de cabra. De esos relatos, desde donde un coro narraba y otro le respondía finalmente nació el teatro y la tragedia tuvo que ver con esos “trajes de cabra”, τραγωδία (tragoidía, que significa literalmente "canción de cabra") se refiere a las obras de teatro caracterizadas por la seriedad, la tristeza y los héroes trágicos.

En la tragedia, hay un héroe ó heroína que comete un error fatal y ofende a los dioses. Desde luego, ese error queda marcado en su Destino y hasta no saciar la voluntad de aquellos, el héroe ó heroína no tendrá descanso.

¿Y como termina la cuestión? Y sí, lo adivinaste. Termina muy mal. Generalmente con una muerte ó varias de ellas. Y es que de esa manera, el teatro griego nos enseñaba a no desafiar al Destino.

Pensarás que es un bajón pero...tranquilos. De la Tragedia que suena así tan solemne y tan temerosa, se desprendieron muchos otros géneros. Y nuestros dramas más comunes y más cotidianos, aunque en ellos no haya dioses ni olimpos, son parientes lejanos de aquel género que conmovía a los griegos durante los días de marzo en que se celebraban los concursos de tragedia y sátira. Ah, porque eso sí, el teatro que parecía tan distante y tan “para entendidos” era en la antigua Grecia lo que hoy es Netflix para nosotros: prácticamente todo el mundo accede a él de un modo ó de otro. O la televisión. O el cine. O internet.

¿Hay tragedias modernas en la tele? ¿De verdad? Te recomiendo que veas la serie BLOODLINE, producción original de Netflix. Luego me contás. Y , hablando de teatro, en un ratito te cuento sobre otra tragedia contemporánea que sí podés ver en el escenario. Y aquí, muy, muy cerca.

Para que veas que el Teatro no murió y que es más accesible de lo que parece.



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