Gustavo Palacios Pilo es un dramaturgo, director, actor y docente santafesino que hace más de 20 años busca potenciar el poder transformador de los sueños al ponerlos en escena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al hablar con Gustavo (48) acerca de su profesión parece que su niño interior se asoma cada tanto para dictarle su discurso. Él mismo nos lo presenta al contarnos acerca de las memorias de su infancia en las que su padre narraba historias, acompañadas siempre por música romántica de fondo. Así fue como entendió que las historias siempre tienen su música particular implícita y por ello su primer acercamiento al teatro fue a través del teatro musical.

 

Inicialmente estaba interesado en el cine y las artes visuales, pero comenzó a sentirse atraído por la dramaturgia y la dirección teatral luego de ver el musical “Drácula” de Pepe Cibrián en el año 1991. Gracias a este espectáculo descubrió que el cine y el teatro podían tener ritmos e intensidades similares. La búsqueda de estos mismos elementos es la que lo lleva a acercarse a los escenarios también a través de la actuación, actividad que describe como un río bravo por el que hay que dejarse llevar para  entrar en un juego libre y lleno de adrenalina.

 

El hambre por compartir y difundir todos los conocimientos que pudo obtener del teatro y la música lo llevaron a crear, en el año 2001 ( y con el invaluable apoyo de la profesora Miriam Heredia) la escuela de comedia musical “Operetas: sólo musicales”. Actualmente Gustavo se sigue desempeñando como docente dictando distintos seminarios y conferencias, mientras que “Operetas” funciona como una compañía y productora teatral.

 

Desde su lugar de dramaturgo y escritor encuentra placer y plenitud en el hecho de plasmar en papel ideas que luego se transformarán en sueños propios, materializados en escena, que entrarán en comunión con los sueños del espectador.

Considera que cada persona sale transformada de una obra de teatro, por lo que todos sus proyectos están pensados y diseñados para que cada uno viva la mejor experiencia, tanto sentimental como sensorial, dentro de la sala.  La elección de los integrantes de sus elencos y la creación de ambientes amenos de trabajo son factores fundamentales para poder alcanzar ese objetivo final.

 

Recibir las “gracias” por parte del público lo reconforta por ser prueba de que la intuición, disciplina y sentimiento puestos en sus creaciones lograron que su equipo de trabajo,unido por una misma voluntad, conmueva al público.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Atrapasueños
Rocío Miguel 
rochbmm@gmail.com