MIRAR NUEVOS HORIZONTES



La imagen conmovedora de Chihiro en la película de Miyazaki caminando sobre ese mar temporal que puede ser cruzado por un tren es como una imagen de mis sueños.

Sueños del futuro.

La palabra "futuro"siempre ha tenido para mi una fuerte connotación. Connotaciones como la de esa figura esmirriada y asustadiza que,sin embargo, se embarca en ese tren marino para buscar una respuesta y por ello el viaje es de esperanza pese a su miedo.

Muchas veces me imagino semejante a Chihiro, de pie en un largo muelle rodeado de un mar infinito y luminoso bajo un cielo como una cúpula sin límites.

Eso para mí, es el futuro a nivel sensorial: aire fresco. Aire de verano junto al mar, no siempre de vacaciones, sino como un modo de vida. Un aire estival de libertad.

Por eso hoy miro nuevos horizontes relacionados esa paz en particular. Hoy mi paz es escribir ficciones. Por ello es que me embarco fuertemente en la tarea de reescribir la historia que creé para MÍTICA en forma de novela. Por eso es que ansío finalizar estas temporadas de teatro para poder desempolvar viejos borradores y convertirlos en novelas, teatro, musicales, películas, series, cuentos.

Hoy es un hecho mi decisión- dolorosa, por cierto- de abandonar la dirección y producción teatral en Santa Fe.

No está aquí lo que estoy buscando. No es mi idiosincracia - pese a haber nacido aquí- y mi sueño de la industria cultural en musicales no logra terminar de construirse.

No hablo de los intérpretes, por supuesto. Tengo una deuda de por vida con esos actores y actrices adorables, entregados y respetuosos que lograron materializar mi sueño y con esos equipos del backstage que generaron maravillosos ensamblajes de cada idea que fuí planteando.

Por eso me duele que algunos espacios no supieran contenerlos. Por eso me duele que el público se muestre indiferente ó simplemente "conforme" frente al hecho de lo extraordinario.

Podrán decirme que mi idealismo no me llevará a ningún lado. Pero yo siento que quiero desafíos aún mayores y que me frustra espantosamente que eso que tanto disfrutamos en el interior de cada montaje no tenga hacia fuera el eco que se merece tener.

Anoche nos despediríamos de SEPTIEMBRE y una falla técnica "explosiva" nos impidió hacer la función despedida. Aún no sabemos si podremos reprogramarla( al menos al momento de escribir estas palabras) pero sé que me gustaría mucho despedirla realmente a lo grande.

Mantuve la serenidad como si se tratara( quizá lo sea) de una señal que me indica que el momento de "dar el volantazo" llegó y es inexorable.

¡SOY! será mi último musical producido en esta ciudad. Nos restan diez funciones. Con ellas me iré despidiendo de una etapa para la que me formé fuertemente y con la que anhelé crear un universo.

Pero hay estructuras urbanas y sociales contra las que es imposible luchar. Son resistentes como una roca milenaria. Y uno, al fin y al cabo, idealista, creador, "incansable", es un ser humano y se cansa.

Pero el mundo es grande y mi anhelo a esta altura de mi vida es crecer en otras culturas, en otras miradas y en otros lenguajes.

Que nadie es profeta en su tierra, es verdad. Por esa razón, dejo de profetizar aquí y salgo a otros caminos en donde poder ser escuchado de otras maneras.

El teatro seguirá en mi vida, claro. Pero no aquí. No al menos, desde la dirección ni desde la producción.

La narrativa se abre paso y me llena de ilusión. Pronto le estaré contando en un minuto a minuto sobre mi nuevo proyecto que es de naturaleza literaria.

Ésta entrada es, sin duda, el primer paso hacia ese mar por le que navegan muchos trenes hacia tierras lejanas.


21 vistas